Proyectan en CDMX Documental sobre la lucha Yaqui por el agua y contra el «narco» (incluye video)

«Esta lucha debiera ser de todos», expresó Rubén Albarrán, líder de la banda Café Tacuba, conocido por su activismo en favor de los grupos indígenas y de la ecología, quien estuvo presente en la proyección especial, realizada el 10 de Diciembre en el Cine Tonalá de la Colonia Roma, días antes de exhibirlo por primera vez en los poblados yaquis de Loma de Guamúchil, Vicam y Potam, el 13, 14 y 15 de Diciembre, respectivamente.

 

«Es un problema en todo el mundo», abundó el cantante y compositor. Y aunque se refería específicamente a la escasez de agua, en realidad abarca también a la violencia, presente en todas partes.

 

En el Documental, titulado «Laberinto Yo’eme», ópera prima del joven realizador catalán Sergi Pedro Ros, ambas problemáticas son abordadas con un alto contenido cultural, social y, por supuesto, estético.

Aquí podemos apreciar la ancestral visión comunitaria de esta tribu –conocida como Yaqui, aunque su nombre real es Yo’eme– que colectivamente han estado cumpliendo con su compromiso sagrado de proteger no solamente el territorio que los vio nacer y los cobija, sino a la madre naturaleza en su totalidad.

Por ello, desde el 2010, cuando durante el gobierno de Guillermo Padrés Elías —ahora en la cárcel—, se construyó el acueducto Independencia, la tribu ha estado luchando porque se les restituya su derecho de acceso al Río Yaqui, que es eje central de sus mitos fundacionales.

Según la mitología de la tribu, hace miles de años no existían los Yaquis y tampoco había agua; estaba completamente seco, árido. Los animales querían traer el agua y después de varios intentos, un álamo viejo y sabio le dijo al sapo: «Tú vas a tener que traer el agua. Ve, habla con Dios y trae agua». El sapo —que ellos llaman boboc, y es un animal endémico del Desierto de Sonora que vive hasta 60 años— se fue y trajo el agua. Entonces fue cuando cayó un diluvio que creó el Río Yaqui. De ahí, unos animalitos blancos crecieron, se hicieron fuertes, rojos y vigorosos y se transformaron en los Yaquis. Por eso el río es tan importante para ellos. Es el río del que nacen. Ellos están ahí para cuidar el Río Yaqui porque tienen clarísimo que cuando el río desaparezca, ellos desaparecerán.

Esta visión de unidad indisoluble con la naturaleza y con todos los seres vivos, propia de los grupos indígenas en todo el mundo, es algo que los citadinos modernos debiéramos replicar, si queremos resolver la grave crisis ecológica que hemos provocado, precisamente amparados en nuestra percepción sectaria y separatista de la realidad.

«Deseo que lo sagrado de estos rezos abra los corazones de todos los que los escuchen», dijo Albarrán, luego de agradecer a la tribu, representada durante el evento por dos miembros que fueron comisionados por las Autoridades Yaquis Tradicionales para asistir y «aprobar» el documental, el haber dado su consentimiento para que se pudiera compartir lo que hasta ahora se había conservado como algo muy interno, muy íntimo.

Y es que, como dijeron en la carta que leyeron durante el concierto de Café Tacuba en el Vive Latino 2016 –y que se incluye en el Documental–, «sabemos que nuestros problemas no los vamos a resolver solos».

Miembros del cuerpo de seguridad tradicional con el que los yaquis se defienden del narcotráfico.

Por eso abrieron las puertas de su comunidad y de su corazón, para buscar conjuntamente resolver el fuerte problema de adicción al cristal meth o metanfetamina, resultado de la presencia de cárteles de la droga como el de Sinaloa o los Zetas.

La violencia del narcotráfico los alcanzó desde el 2007, y ha permanecido y aumentado gracias a la impunidad, la misma impunidad que hace oídos sordos al amparo que en el 2011 la tribu logró para invalidar el permiso de la SEMARNAT a favor de los Yaquis, pero sin embargo no se ha detenido la operación del Acueducto y continúa desviando 75 millones de metros cúbicos de agua anuales del Río a la ciudad de Hermosillo.

 

«Esto debe verlo la CONAGUA», sugirió Albarrán, sumándose además a la propuesta que otro asistente a la proyección había externado, en el sentido de que el Documental debía exhibirse ante autoridades de los tres niveles de Gobierno, y luego de comentar que en el país se está preparando la privatización del vital líquido.

 

 

 

En conclusión, «Laberinto Yo’eme» es un Documental que debiera interesarnos a todos, porque, como dijo Albarrán, «debemos lograr que se respete nuestro derecho natural al agua» así como nuestro derecho a la paz y el bienestar, que son derechos inalienables.

Ojalá que el Documental logre exhibirse a nivel nacional en Festivales como Ambulante, tal como es el deseo que externó su realizador Sergi Pedro Ros, y ojalá también se exhiba ante autoridades gubernamentales, pero mucho más aún, ojalá que logre el propósito de la Tribu Yaqui: conmovernos y movernos a colaborar en encontrar una solución a problemas que nos aquejan y nos involucran a tod@s.

Por lo pronto, y a falta de un tráiler oficial, aquí les dejo el Vídeo –incluido en el Documental– donde Rubén Albarrán le cede la palabra al líder de la Tribu para que lea una emotiva carta ante una multitud de miles de jóvenes que asistieron al Vive Latino 2016 a escuchar a Café Tacuba, y que al final corearon «Yaquis, Yaquis, Yaquis»…

 

Y si quieren enterarse de cómo surgió este Documental y demás detalles, pueden leer la entrevista a Sergi Pedro Ros que le hicieron en vice.com

 

Nota escrita por Alma Delia Martínez Cobián, Directora-Funadora de Bitácora Cultural MX.

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