«La pandemia marcará un regreso a la espiritualidad»

«Creo que la gente va a reflexionar sobre esta verdad olvidada de que la relación debe ser directa y sin mediación entre lo divino y uno mismo», afirma el filósofo tunecino experto en antropología del Corán, Youssef Seddik.

«Quizás estamos en el punto de inaugurar un nuevo pensamiento, que se levantará contra el imperialismo de la ganancia, del beneficio y del acaparamiento de riquezas».

«Es hora, a partir de esta pandemia, de que cambiemos completamente de programa informático…Sería necesario revisar toda la pedagogía de la convivencia y la sociabilidad.»

«Si queremos que el hombre lidere de manera positiva el futuro, convendría que la enseñanza cambiase por completo. Enseñar a la gente no a descifrar el alfabeto o analizar un texto, sino a leer el mundo.»

 

 

Confinado en Túnez, el filósofo y antropólogo Youssef Seddik ama desentrañar el sentido de las palabras y con ello, el mundo…

 

«Por ejemplo: ‘matar el tiempo’. ¿Qué es un ‘tiempo muerto’? Un tiempo muerto no es algo positivo. El confinamiento debe cambiar nuestros automatismos del lenguaje y obligarnos a reflexionar mejor, a no fiarse de las fórmulas. Quizás estamos en el punto de inaugurar un nuevo pensamiento, un poco como pasó entre la Edad Media y la Edad Moderna.

 

Un nuevo pensamiento que se levantará quizás contra el imperialismo de la técnica, de la ganancia, del beneficio y del acaparamiento de riquezas por parte de un pequeño número de personas.

 

Estamos cansados de nuestra época, que ha dado lugar a dos guerras. Hasta el día de hoy vivimos en las sobras de esa época, de la división del mundo en países ricos, en vías de desarrollo y excolonias. Esto ha marcado de manera negativa a la humanidad. Es hora, a partir de esta pandemia, de que cambiemos completamente de programa informático.»

 

¿Cómo afecta esta crisis nuestra espiritualidad, en el mundo musulmán en particular?

 

Para el islam, sus cuatro pilares culturales (ramadán, peregrinación, caridad y oración) se han vuelto más individuales, están confinados dentro de la persona. Esto es muy importante porque desde hace mucho tiempo en nuestros países musulmanes la dimensión colectiva se ha impuesto sobre la dimensión contemplativa del individuo. Y será muy bueno si esto continúa.

 

Va a ayudar a las sociedades islámicas a librarse de todo lo que es gregario, lo que yo llamo la creencia de la manada. Aquello que es fácilmente manejado por un líder, un responsable religioso o una ideología. Creo que para el islam esto anuncia un amplio futuro y un sacudón sobre la manera de pensarlo, algo que muchos pensadores, desde principios del siglo pasado, no pudieron lograr.

 

 

Hoy, con la prohibición por razones sanitarias de la mayoría de las prácticas colectivas, creo que la gente va a reflexionar sobre esta verdad olvidada de que la relación debe ser directa y sin mediación entre lo divino y uno mismo.

 

¿Qué soluciones propone para el mundo que viene?

 

Primero, luchar contra la tendencia de la gente a acumular dinero para nada y lujos que sólo sirven a un pequeño número de personas. Sería necesario quizás educar a la gente, educar a nuestros niños desde el jardín de infantes, en el principio y la verdad de que un placer solitario es sólo eso y que sólo se multiplica cuando es compartido. Sería necesario revisar toda la pedagogía de la convivencia y la sociabilidad.

 

 

 

Si queremos que el hombre lidere de manera positiva el futuro, convendría que la enseñanza cambiase por completo. Enseñar a la gente no a descifrar el alfabeto o analizar un texto, sino a leer el mundo. Cuando leemos el mundo, nos damos cuenta de que el alfabeto más logrado es el propio ser humano.

 

Edición a la entrevista realizada por Salsabil Chellali, de la AFP Túnez, y publicada el 30 de Mayo en el diario El Tiempo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *