COVID 19: un golpe al capitalismo al estilo «Kill Bill»

«Podría conducir a la reinvención del comunismo”, afirma Slavoj Žižek, filósofo esloveno; por su parte, Harari dice que cooperación y solidaridad será lo único que nos sacará de la crisis.

En medio de la crisis sanitaria provocada por el nuevo coronavirus, varios de los grandes pensadores coinciden al afirmar que el mundo cambió. Si bien puede parecer una conclusión apresurada, es verdad que las esperanzas, las promesas políticas, la percepción de nuestros miedos, de la libertad, del trabajo, de la igualdad, han comenzado a transformarse adquiriendo nuevas formas y significados.

 

El ejemplo del miedo es uno de los mejores para entender lo anterior. Hasta hace unos meses, el principal temor del mundo occidental era el terrorismo o la migración. La ultraderecha llegó al poder en varios países prometiendo seguridad frente a un enemigo externo que muchas veces fue pintado como un monstruo que en realidad estaba lejos de serlo.

 

En palabras del historiador Yuval Noah Harari, “en la guerra convencional el miedo no es más que un subproducto de las pérdidas materiales, y por lo general es proporcional a la fuerza que causa las pérdidas. En el terrorismo, el miedo es el argumento principal, y existe una desproporción asombrosa entre la fuerza real de los terroristas y el miedo que consiguen inspirar”.

 

Ahora, los focos de miedo dieron un vuelco hacia la pandemia y las reacciones frente a este sentimiento se han bifurcado. Por un lado, salió a flote el instinto de supervivencia de algunos, que desabastecieron mercados y agotaron productos sanitarios. Gregory Cohen, un ciudadano estadounidense de 51 años que cayó en esta conducta afirmó al periódico argentino La Nación: “Es mi manera de ejercer cierto control sobre la incertidumbre de la situación actual”.

 

Como él hay millones de personas en el país, de hecho, según Adobe Analytics, las compras online de papel higiénico se duplicaron y la demanda de alimentos no perecederos aumentó un 70 % entre enero y abril.

 

En contraposición, muchos otros apelaron a la solidaridad colectiva, permaneciendo en casa, comprando únicamente lo necesario y reflexionando. En Italia, un país que ya supera las 26.000 muertes por el virus, según la Universidad John Hopkins, el sentimiento está más latente que nunca.

 

Laura Useche, estudiante colombiana en Bolonia, afirmó: “El único modo de evitar que la situación se alargue es evitando las salidas y el contacto, porque para muchos, como yo, el miedo no es contraerlo, sino contagiar a alguien que no tenga mi mismo sistema inmunológico o simplemente porque no hay espacio en los hospitales”.

 

Muestras de solidaridad han aparecido en todas partes del mundo, desde rondas de aplausos al personal sanitario que está atendiendo a los infectados hasta recolecciones de equipos médicos o alimentos para el que lo necesita.

 

Justamente esto es lo que Harari asegura que puede sacarnos de la crisis: cooperación y solidaridad. No sólo a nivel individual, sino aprovechar la interconexión global para compartir la información entre gobiernos, por ejemplo.

 

Algo similar afirma el filósofo esloveno Slavoj Žižek en su último ensayo sobre la pandemia: “Coronavirus es un golpe al capitalismo al estilo de Kill Bill y podría conducir a la reinvención del comunismo”, publicado en Russia Today el pasado 27 de febrero.

 

“Quizás otro virus ideológico, y mucho más beneficioso, se propagará y con suerte nos infectará: el virus de pensar en una sociedad alternativa, una sociedad más allá del estado-nación, una sociedad que se actualiza a sí misma en las formas de solidaridad y cooperación global”, afirma Žižek en su ensayo.

 

Manifestaciones de colaboraciones inéditas se han presentado, como el envío de ayuda sanitaria por parte de Rusia a Estados Unidos, que sobre el papel son países divididos desde muchos frentes, y que ha sido visto por algunos como una forma del presidente Vladimir Putin de mejorar su imagen internacional.

 

“Esas críticas siempre están presentes, (…) pero sin cooperación internacional ni un solo país puede combatir en solitario y eficazmente el coronavirus”, aseguró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

 

Edición a la nota escrita por Nicolás Marín Nava, y publicada el 25 de Abril en El Espectador

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